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El paro en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha llegado a su cuarta semana, consolidándose como un espacio de expresión para diversas inquietudes dentro de la institución. Sin embargo, también ha puesto en evidencia la presencia de grupos con intereses ajenos a la vida académica de la universidad más importante del estado.
Desde el inicio del conflicto en la Facultad de Medicina, originado por la insuficiencia de plazas para prácticas profesionales, internados y servicio social, la rectora, Dra. María Lilia Cedillo Ramírez, ha demostrado liderazgo. Este problema, vinculado a la crisis de infraestructura en las instituciones de salud del país, refleja una situación más amplia, ejemplificada en la postergada inauguración del nuevo Hospital San Alejandro del IMSS.
Aunque la situación en Medicina se resolvió rápidamente y las actividades se reanudaron, el movimiento permitió que otras facultades expusieran sus propias demandas. En respuesta, la Rectora y su equipo establecieron un canal de diálogo basado en el respeto, la transparencia y la imparcialidad, en concordancia con el Código de Ética y Conducta de la BUAP.
Para atender las peticiones estudiantiles, se conformó una Comisión Institucional de Diálogo del H. Consejo Universitario, con la participación de diversos funcionarios que han trabajado en acuerdos con la Asamblea de Estudiantes. Hasta el momento, se han alcanzado consensos en la mayoría de las mesas de diálogo y se ha dado acceso a estudiantes de áreas prioritarias.
Ante estos avances, se prevé un pronto regreso a las actividades presenciales en toda la universidad, lo que permitirá enfocarse en la implementación de los acuerdos. La cercanía con los estudiantes y el trabajo honesto de la Dra. Cedillo Ramírez han fortalecido su liderazgo dentro y fuera de la comunidad universitaria.